[Fragmento]
Muertos los niños, que "participe" la sociedad. Dieciséis mil fallecimientos después, Felipe Calderón comienza a darse por enterado de que es importante que la gente intervenga en el diseño de políticas públicas. Luego de tres años de sangre regada por todo el país, empieza a vislumbrar que detrás del fenómeno del narcotráfico pueden estar ciertos factores de desajuste e injusticia social que deben ser atendidos mediante asistencia y desarrollo y no armas y "guerra". Felipe de lento aprendizaje que ante su pifia más reciente, la del tratamiento discriminatorio de una masacre de estudiantes en Ciudad Juárez, dice que pretende arriar banderas bélicas absolutas y compartir con los ciudadanos la toma de decisiones venideras, como si lo mismo hubiera hecho cuando por sus puras pistolas desató la pesadilla armada que ha recorrido el país a cuenta y cuento de la "guerra" que circunscribió al plano físico delincuencial de baja monta, sin tocar nunca los nichos dorados de las actividades empresariales y las cuentas bancarias ni afectar jamás a los jefes políticos de los cárteles de las complicidades institucionalizadas.