[Fragmento]
El asesinato de 16 jóvenes inocentes a manos presuntamente del crimen organizado en Ciudad Juárez, provocó reacciones inconcebibles por parte de algunas autoridades y líderes de partidos políticos que, sin respetar el dolor de los deudos, y la tragedia que viven los juarenses, intentan sacar raja política de la situación que prevalece en el antiguo Paso del Norte.
Apenas el gobernador de Chihuahua, José Reyes Baeza, había anunciado su propuesta de trasladar los poderes del Estado al municipio más violento de la República, cuando de inmediato el "presidente" del Partido Acción Nacional, César Nava, ya había descalificado la propuesta, tachándola de ilegal, haciendo de lado el hecho de que el gobernador no hablaba de una acción consumada, sino de una propuesta que tendría que ser aprobada por el Congreso local.
Igual reacción descalificatoria provino del PRD, sin mediar ningún análisis sobre lo que implicaría la medida en sí misma.
Los ahora "aliados electorales y fiscales" reaccionaron en forma paralela, pero no por interés de la suerte que pudieran correr los ciudadanos de Ciudad Juárez, que es lo que menos les importa, sino en claro posicionamiento electoral.