"El caso de los generales Tomás Ángeles y Roberto Dawe no tiene pies ni cabeza. Hay un tercer general en capilla, se trata de Ricardo Escorcia Vargas. Su manejo ha sido desastroso. La falta de información equivale, lo sabemos, a exceso a rumores. Han corrido en las últimas horas toda clase de versiones, algunas descabelladas, sin que se proporcione información oficial que las contenga. La única explicación es que se actuó con precipitación ante la presión ejercida, al más alto nivel, por el gobierno de Estados Unidos a través de la Agencia Antidrogas. Que la DEA tenga la sartén por el mango en este caso encierra un riesgo muy alto para la Secretaría de la Defensa y, en consecuencia, para México." [Fragmento seleccionado por Cyberboletín CuPIhD] ver completo en cronica.com.mx