La renta criminal por alcaloides es uno de los ingresos que tiene la mafia paramilitar del tráfico de drogas a su disposición para pagar los costos de operación para proteger el mercado de drogas interno, ¿que nos indica? Que la renta criminal es por demás sostenible si de los 100kg de cocaína que vendían en el puerto una gran parte se destinaba a pagar gastos por protección a policías y autoridades locales. Se puede explorar el tamaño del mercado de cocaína en el puerto de veracruz. Si el grupo que tuvo predominancia mucho se debe a la apropiación del sistema de distribución y venta de la cocaína en plazas con mercados maduros y la introducción de esta sustancia a mercados incipientes ergo el mercado y las disputas de las rutas de la cocaína resulta un escenario de conflicto violento.
En su edición de hoy, el diario Reforma publica extractos de unas declaraciones de Raúl Lucio Hernández, alias “El Lucky”, jefe regional de Los Zetas en el centro del país hasta su captura por elementos de la Marina en diciembre pasado. El testimonio, rendido según la nota en una “entrevista privada” en las instalaciones de la SIEDO (¿no fue declaración ministerial?) resulta fascinante por lo que revela de la lógica interna y la estructura de negocios de los Zetas.
La nota se centra en la aparente existencia de una red de protección político-policial de los Zetas en el estado de Veracruz (un tema importante, sin duda), pero lo que a mi me resulta más interesante es lo que dice sobre las vulnerabilidades de la banda criminal. Según “El Lucky”, “los Zetas vendían un promedio de 100 kilos de cocaína al mes en Veracruz, 40 de ellos en el puerto, y que a cada uno le ganaban 350 mil pesos libres, es decir, 35 millones de pesos mensuales sólo por vender alcaloides el año pasado.” (Nota: eso implica que a nivel nacional, se consumen aproximadamente 17 toneladas de cocaína al año y el valor del mercado es de más o menos 5000 millones de pesos).